Reserva

 

Detesto ir a los entierros.

Un montón de caras largas a mi alrededor y de todos esos mirones menos de la mitad siente algo por el difunto.

Mi marido se está arreglando y espera que lo acompañe. No me lo ha dicho pero he notado como voltea continuamente al rincón en donde me encuentro. No entiendo cómo puede ser tan imprudente y pensar que iré cuando hace tan poco era yo la que estaba en cama.

No quiero ir así que haré un último intento para persuadirlo. Me detengo a su lado y se lo pido al oído, él hace como que no me escucha; no sería la primera vez. Tendré que acompañarlo. De nuevo voltea en mi dirección y suspira.

Lo alcanzo en el corredor y camino haciéndole sombra. En el trayecto hacia el panteón no me dirige la palabra, su mirada se pierde en algún punto más allá del cristal; me contento con sentarme a su lado sin hablar, ¿qué caso puede tener?

Al llegar nos unimos a la procesión que acudió a dar el último adiós; mi marido se coloca en primera fila, observo los rostros y más de uno me resulta familiar. Trato de entablar conversación con ellos pero todos parecen sumergidos en la tristeza y no me atrevo más que a emitir un leve “hola” a una amiga que reconozco.

Me siento junto a mi esposo y él comienza a sollozar, alargo el brazo para tranquilizarlo y mi mano atraviesa su hombro. Observo mi cuerpo translúcido y, helada, lo veo levantarse y aventar una rosa sobre mi tumba.

                                __________________________________

Muchas, muchas gracias por todos sus comentarios, ha sido un gusto enorme compartir este taller con ustedes.

Un abrazo,

 Alisma😉

10 respuestas a Reserva

  1. ange1ica dice:

    Hola Alisma:

    Como siempre felicidades; el final es muuuy bueno. Tus ejercicios me han gustado mucho.

    Ha sido un placer leerte.

  2. nierikadeldesierto dice:

    Uf!

    No lo veía venir. Mantuviste bien el suspenso.

    Felicidades!

    Saludos,

    ANA

  3. Fernanda dice:

    Sí Alisma, muchas felicidades, es un relato muy bonito.

  4. hermelindaneri dice:

    Hola Alisma. Me gusto el relato por el final es inesperado y te atrapa desde el principio. Gracias por todos tus comentarios en el curso me han servido. Espero que de algùn modo continuemos en contacto. Hasta luego.

  5. caskabel dice:

    Alisma, una linda despedida. Y como diría la muerte:
    ¡Hasta siempre!

  6. Hola a todos. Sigue mi ronda de comentarios.

    Este texto de Alisma me parece, en lo fundamental, impecable: felicidades. Hay que revisar algunos detalles de puntuación y uno de la acción: cuando el marido “voltea continuamente al rincón en donde me encuentro”, la idea es sugerir al lector que voltea a mirarla y luego entendemos que no es así; sin embargo ¿a qué voltea?; tal vez podría sugerirse algo (con no más de dos o tres palabras) que justificara su acción dado que no puede percibir la presencia de ella.

    En todo caso, repito: felicidades. Si no los conoces, deberías buscar los cuentos de W. F. Harvey, Algernon Blackwood, Arthur Machen y J. Sheridan Le Fanu; seguro te interesarán y te serán de utilidad.

    Saludos y seguimos.

    • Alisma dice:

      Muchas gracias, maestro, por sus comentarios.

      Sí, pensaré en algún detalle o algo que se encuentre cerca de ella y que justifique el que él voltee en esa dirección. Gracias.

      La puntuación… ese talón de Aquiles.

      Buscaré los cuentos, seguro que sí y los leeré.

      Saludos😉

      P.d. Me acaban de avisar de Gandhi que ya llegó el libro de los Cuentos de Terramar; justo a tiempo para cerrar con broche de oro el taller.

  7. Alisma dice:

    Angélica, Fernanda, Ana, Hermelinda y Alejandra: Muchas gracias por sus comentarios, qué bueno que les gustó la historia de la muertita despistada (cualquier parecido con su autora es mera coincidencia, ji).

    Saludos y un abrazo😉

  8. Eduardo De la Rosa dice:

    Hola Alisma, Excelente historia. Quizás porque ya había visto una película con final parecido como que ya me sospechaba en que iba a terminar la historia (el nombre de la cinta es “Sexto Sentido”). La verdad ha sido un placer compartir contigo este taller, ojala haya una continuación o algo porque siento que se ha creado una magia especial aquí. Un abrazo, Eduardo.

    • Alisma dice:

      Hola, Eduardo:

      Sí, cómo no, el “Sexto Sentido”… muuy buena.

      Igualmente, ha sido un gusto, y pues sí, levantemos firmas, hagamos un movimiento masivo para que la Universidad organice más cosas virtuales y el maestro Chimal se anime a aguantarnos en alguna otra ocasión.

      Saludos😉

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