Memo

por lizzava

El hombre azotó la puerta y se marchó furioso dejando a Susana de rodillas quien, con un grito ahogado que no alcanzó a salir de su garganta, lloraba las lágrimas que más dolor le habían causado en toda su vida.

-¿Qué voy a hacer?- repetía una y otra vez sin darse cuenta de que Memo, su hijo de tres años la observaba temeroso, escondido en un rincón del cuarto de tres por tres en el que vivían hacinados.

-¡No me dio tiempo de explicarle!, ¡yo no puedo sola!-… sus puños golpeaban el suelo pero la adrenalina no la dejó darse cuenta de que ya sangraban… Memo lloraba.

De pronto se levantó, caminó hacia la cuna en donde dormía su pequeño bebé de apenas dos meses. Lo miró con furia y le gritaba enardecida que él era el culpable de todo, que habría sido mejor abortarlo… Memo lloraba.

Caminó unos pasos hacia la vieja y derroída caja que guardaba en la única repisa de madera que tenían en el cuarto, buscó un poco y sacó un bote de raticida, después, con el cuidado de siempre, preparó las mamilas para los dos pequeños y añadió dos cucharadas de veneno a cada una. La primera fue para Memo… Memo trató de contener el llanto.

Susana despertó al bebé y lo alimentó… pasaron 5 minutos… seguían vivos… 5 minutos más… los dos lloraban. -¡¿Por qué chingados no se mueren?!, ¡¿por qué no me dejó explicarle que ya estaba embarazada cuando cruzó la frontera?!

Estaba histérica, no soportaba el llanto de los niños… ¡Ya cállense carajo!… tomó al bebé y lo sacudió en el aire desesperada, apretó fuertemente sus brazos y lo arrojó contra la pared… el cuarto se tiñó de rojo… Memo lloraba.

¡¿Eso querías!?,… ¡tu también cállate!… Estiró la mano, cogió un cuchillo y lo enterró en el abdomen del pequeño… Memo dejó de llorar.

13 respuestas a Memo

  1. lizzava dice:

    ¡Perdón!, más vale tarde que nunca. Saludos a todos.

  2. Alisma dice:

    ¡Ay, Liz! Pobres niños… no, no, no, ¡qué cosa!

    Me gustó pero me dio mucha ansiedad.

    Saludos😉

  3. Fernanda dice:

    ¡Liz!Caramba, coincido como siempre con Alisma: No, no, no ¡Qué cosa!

    En estos tiempos de estrés es muy sutil la frontera entre la cordura y el absurdo. En cuanto a su ejecución Liz, creo que tu texto es muy explicito, pero bien resuelto, la narración es clara y demás virtudes, pero… no, no, no… ¡Qué cosa!

  4. nierikadeldesierto dice:

    Jajajaja!!!

    yo también me pude imaginar a Alisma con el …no, no, no, ¡qué cosa!. Siento que ya hasta conozco un poco las voces de ustedes y sus tonos al hablar…

    Pero sí Liz. A mí también me impactó mucho la historia.
    La tensión crece muy rápido, aunque sí es contundente. Quizá no estaría mal que le agregaras algunos detalles para darle un poquito más de ambientación.

    Saludos,

    Ana

  5. ange1ica dice:

    Hola Liz:

    ¡Que historia!, definitivamente me impactó, va rápido y se puede sentir la angustia a la misma velocidad.
    Perdón por ser reiterativa, pero coincido con los otros comentarios.

  6. lizzava dice:

    Gracias por sus comments. Lo peor es que es una historia real basada en una nota que escribí cuando era reportera. Es impresionante lo que una mujer, aparentemente sana, puede hacer en un momento de desesperación y ansiedad extrema.

    • Alisma dice:

      ¡No!

      Es increíble todo lo que se esconde detrás de la “normalidad”; más bien, todo lo que una persona reprime hasta que una chispa enciende la hoguera y surgen llamas de alcances inimaginables.

      No cabe duda que de los demás sólo vemos la punta del iceberg y nunca lo que se encuentra bajo la superficie.

      En todo caso -y en éste muy impactante- tratar de comprender al ser humano tan lleno de contradicciones será siempre interesante.

  7. Fernanda dice:

    ¡¡¡¿¿¿A poco trabajabamos en el mismo periódico???!!!

  8. En espera de la clausura de esta etapa del taller, empiezo mi última ronda de comentarios.

    (Pero antes: buenos días a todos)

  9. Ahora sí:

    Creo que el texto tiene un muy buen remate (la sugerencia de la muerte con el silencio) pero es necesario, para que funcione mejor, revisar la puntuación, para que quede clara cada pausa y las más dramáticas sean más eficaces. Otro detalle: no es necesario poner más de un signo de admiración o de interrogación a la hora de indicar preguntas o exclamaciones: sé que la intención es sugerir más intensidad en la entonación, pero lo que se está diciendo es suficientemente intenso (y si no lo fuera, el texto estaría en problemas por más signos que se utilizaran).

    Para incrementar la tensión, algo más que se podría hacer es alargar un poco el tiempo tras la toma del veneno, para que el lector sienta cómo pasan esos minutos.

    Saludos y seguimos.

  10. Eduardo De la Rosa dice:

    ¡Wow! Ahora si me quede de a “seis”. A veces pienso que yo me voy muchas veces al lado oscuro al escribir pero esto me superó completamente. Felicidades Liz, la verdad coincido en que es un texto súper intenso que te hace estremecer hasta los huesos. Lo mas triste del caso es que la realidad supera a la ficción, y es una lastima que una de las cosas mas hermosas de la vida (los hijos, la vida misma) termine de esa forma, sobretodo como consecuencia de una separación.

  11. hermelindaneri dice:

    Me impacto la historia y mucho màs al enterarme de que es real. Todo lo que el ser humano puede hacer en momentos de fustracion, deseperacion y angustia, es impactante. El texto esta bien logrado por que en cada frase que se lee se va sintiendo la tensiòn de lo que ocurre. Muy bueno Liz felicidades. Hasta luego.

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