Giros…

-Ana-

Chicago, 1929

Es de noche pero la ciudad no duerme; las calles lloran bajo las caricias seductoras de la luna. En el aire se percibe la agonía de los últimos días. En una pared la sombra de un gato se hace pequeña conforme se aleja de la luz para entrar en las sombras. Hambriento camina por un callejón en busca de alguna rata distraída que se tope por su camino. Pasa frente a una puerta de madera de la que sale un hombre que apesta a whisky y a desesperación. Le dicen Joe. Cruza miradas con el gato y ambos continúan su camino en distinta dirección. El hombre suspira. Sabe que esta noche a él también le toca deambular.

Viste un traje viejo y roído que en algún tiempo fue negro, aunque ahora parece café. Un sombrero oculta su cabello perdido y unos zapatos muy bien lustrados le otorgan un poco de elegancia a la miseria de su vida.

Últimamente para él, no sólo el jueves es negro…

Lo tenía todo: un exitoso negocio de lavado de autos, una bonita familia, dinero, una fabulosa vida social, una casa de campo para descansar los fines de semana, un perro con pedigree y una casita blanca con jardín. No deseaba nada. Era absolutamente feliz.

Pero bien decía Strindberg que la felicidad era como un rey al que súbditos esperaban con ansia, y que cuando finalmente pasaba, no duraba más de un segundo el contemplarla antes de que nos diera la espalda, antes de que se alejara…

Y eso fue lo que le sucedió a Joseph Lagoon unos meses atrás cuando cayó la Bolsa. Desde entonces se evade en los clubs clandestinos de jazz, donde con un poco de alcohol y música olvida que su esposa cree que salió a buscar trabajo. Ya vendió su casa de campo, su auto y las joyas de su madre. Pero a ese dinero no le queda ya mucha vida. Su negocio quebró y sus empleados acabaron en la calle. Él no tardará en estar igual y lo sabe. Cada vez será peor….

En el fondo a lo que le teme es a la soledad…. ¿Y si su esposa lo deja?, ¿y si sus hijos se avergüenzan de él?, ¿y si pierde a todos sus amigos?, ¿y si ya no lo invitan a las fiestas?… –¡Qué dirá la gente!- Toda una vida trabajando en una imagen que de un segundo a otro se puede derrumbar.

No cabe duda que no tenemos nada comprado…

…Después de caminar sin rumbo un poco ebrio, decide volver a casa y enfrentar de nuevo esas miradas anhelantes a las que noche tras noche responde lo mismo:  “No hallé nada, lo siento. Mañana lo vuelvo a intentar…”

México, D.F, 2001

Es de día y la ciudad dormida. Será por el pinche calor de mediodía. El aire es sofocante y son pocos los espacios donde está fresca la avenida. De las sombras sale un perro. Sediento busca en el suelo algún charquito de donde beber un poco de agua. Pasa frente a una banca en la que descansa un chavo que apesta a humo y a emoción. Se llama José. Cruza miradas con el perro y los dos continúan su camino en distinta dirección. El chavo suspira. Sabe que él ya nunca tendrá que vagar.

Viste pantalones de mezclilla doblados hasta la rodilla, una playera blanca sin mangas para presumir los tatuajes de sus brazos: una flor por cada flor que ha desflorado. Trae una gorra de un equipo que no conoce pero al menos le aplasta la mata que tanto se le esponja siempre, y unos tenis agujerados que evidencian la miseria de su vida de la que hoy se despide para siempre.

Los días para él ya no volverán a ser negros.

Nunca tuvo nada. La chamba de lavar naves ajenas en los semáforos apenas le daba pa’ que comieran él y la family; -Sí que se las había hecho buenas la pinche Paola cuando le había dicho que andaba de encargo y que si se quería quedar con el escuincle-. Ni modo de no pasarles una lana: su jefa se lo hubiera puteado desde el cielo si no se hubiera hecho responsable. Aparte pa’ acabarla de amolar, su cantón ya se le había caído dos veces por las pinches lluvias y se le había muerto su perro la última vez. Eso sí, aunque sólo tenía dos amigos: el Trompas y el Canicas, eran bien netos, ahí si no se podía quejar. Aún así siempre había soñado con otra vida. Era absolutamente infeliz…

Pero bien decía el ropavejero de la Morelos: “Pa’ todo mal, mezcal…Y pa’ todo bien, también. Eso sí, hasta de las pesadillas despierta uno”

Y eso fue lo que le pasó al Pepe Lagañas unos días atrás cuando el cachito que le compró al Trompas salió ganador. Desde entonces no ha dejado de celebrar: churro tras churro, línea tras línea y a veces, hasta combina y se echa sus “rajitas con crema”. Total, ahora hasta le sobra la pinche lana. Ya se compró una casita y ya le puso una a la Paola y a su morrito. Ora sí les va a dar harta lana pa’ que vivan bien. Ya se compró también una bicla nuevecita y bien bonita, de 21 velocidades y toda la cosa. Y la neta es que a su varote todavía le queda bien mucha vida. Ya pondrá después un business, aunque aún no sabe de qué. Cada vez será mejor…

Ahora sí no volverá a estar sólo. Hará un chingo de fiestas con mucho alcohol y mucha mota y tendrá más viejas que nunca. Toda su vida sufriendo y de un segundo a otro todo cambió.

No cabe duda que ni la miseria la tenemos garantizada…

…Después de vagar por sus viejos rumbos bastante puesto, decide ir a su nueva casa sabiendo que nunca más volverá a ver esas miradas de reproche a las que noche tras noche respondía lo mismo: “Pus que quieres, eso fue lo único que saqué hoy…”

6 respuestas a Giros…

  1. nierikadeldesierto dice:

    Hola:

    Este es mi ejercicio de la sesión 5, el de la simetría.
    Disculpen la tardanza, pero esta semana y la que vienen son un poco pesadas en la chamba.

    Ahorita mismo empiezo con mis comentarios de sus textos de la sesión 5.

    Saludos a todos,

    Ana

  2. dubriel dice:

    Muy bonita historia sólo tuve un tropiezo en la lectura donde dice: “le aplasta la mata que tanto…”, como que sentí que le faltaba algo.
    En cuanto a la simetría, me parece excelente.
    Saludos

  3. Alisma dice:

    Hola, Ana:

    Me gustaron muchísismo las dos historias. Mucho. Me dio tanta tristeza la de Joe y el detalle del gato y el perro me pareció genial.

    ¡Ah y claro! Muy buena simetría.

    Saludos😉

  4. ange1ica dice:

    Hola Ana:

    Me gustan ambas historias, la simetría esta bien lograda y tu objetivo se cumple “los giros de la vida nos llevan a situaciones inconcebibles”

    Saludos,

  5. Hola a todos…

    Me llama la atención que varios de los textos presentados en este ejercicio jueguen, para crear la impresión de simetría, a hacer historias paralelas. Se vale, por supuesto, pero a lo mejor estaría bien intentar crear el mismo efecto con una sola historia, es decir, con acontecimientos que no estén deliberadamente separados en el tiempo o en el espacio, del mismo modo en que el cuento de ejemplo lo propone. Hay una idea interesante, por lo demás, en el hecho de que los dos personajes no sólo tienen vidas contrapuestas, sino nombres muy semejantes, con lo que se sugiere la idea extraña de una conexión más allá de sus existencias individuales… Esta noción es muy de Borges y aparece en textos suyos como “Los teólogos”; a lo mejor se podría introducir en el texto, tal como está, todavía más referencias adicionales que ataran aún más (por medio de contrastes) las vidas de estos dos personajes. Por ejemplo, se podría establecer una relación más clara entre Chicago en 1929 (lugar y tiempo legendarios gracias al cine y las historias de gangsters) y México en 2001 (que no tiene todavía el mismo pedigrí en la memoria colectiva).

    Saludos y seguimos…

  6. Eduardo De la Rosa dice:

    Hola Ana, Pues después de leer los comentarios no tengo mucho que decir al respecto. Coincido en que la simetría se da pero no dentro del mismo texto. Sinceramente, este ejercicio se me ha hecho el mas difícil, creo que es fácil escribir una historia, pero ¿ponerle simetría?, aun no se como. Saludos, Eduardo.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: