Metagato

Metagato era un científico y vivía en un planeta llamado Matutaperpetus, su mundo tenía dos soles y cinco lunas, de atmósfera un poco más ligera que la nuestra, las plantas que allí crecían eran mayoritariamente de color naranja y violeta; en cuanto a los animales, había una gran diversidad, entre ellos los gatos, una de las especies dominantes; los cuales destacaban por su inteligencia y belleza.

A simple vista Metagato parecía ser un gatito cualquiera, de intensa mirada color esmeralda, tenía un pelaje negro y terso, además de un andar altivo, pero eso no era lo importante, lo importante de él eran los experimentos en que lo había metido su curiosidad.   Desde hacía tiempo su obsesión se concentraba en el estudio del micro, micro, microcosmos, él pensaba que debía existir algo más pequeño que un átomo.

Un día, decidió realizar varias pruebas juntas para ver que resultado obtenía, y sucedió algo extraordinario; de pronto entro en un agujero de gusano y comenzó a caer y caer, hasta llegar a la tierra -si a nuestra tierra-, llegó a un jardín, primero se quedo atónito, el verde de las plantas le pareció muy extraño, pero pronto dejó de prestar atención a ello, ya que apareció un perro y tuvo que salir huyendo hasta encontrar un árbol y trepar por él –quién lo diría, el gran científico huyendo de un peligro como ese-,  cuando ya no vio al perro bajo mirando para todos lados con mucha precaución, estaba maravillado y decidió guardar la información visual que tenía ante sí -para él era muy fácil porque en su cerebro había un chip y sus ojos podían funcionar como cámaras fotográficas y eso era posible gracias a su alto grado de desarrollo tecnológico-; de pronto, otra sorpresa, sintió vibrar la tierra y sin más, apareció un ser enorme, que se detuvo para mirarlo, pero no lo atacó como el anterior, le llamaba y le sonreía, así que se acercó, ara un niño que lo abrazó y le hablo con cariño; el niño se fue y nuevamente se quedó solo.

Continúo recorriendo el lugar y sin siquiera notarlo se encontró en medio de un ir y venir de objetos a gran velocidad, que no le dejaban respirar por un humo que salía de ellos, vio a muchos seres iguales al niño pero más grandes y decidió investigar, se acercó a uno de ellos, pero esta vez no recibió una caricia sino una patada, Metagato pensó: ¡vaya uno me acaricia y otro me golpea! pues que son estos seres tan raros de dos patas, siguió con su recorrido y llegó a un lugar donde había muchísima gente, por lo que pudo contestar su pregunta; ya se, deben ser una de las especies dominantes de este lugar.

El sol comenzaba a decaer, Metagato se inquieto, ¿qué sucede?, busco la otra estrella, pero no la encontró, comprendió que estaba en un planeta con un solo sol, y temió; físicamente sabía lo que ocurriría, pero él nunca había estado sin la luz; la noche llegó y se iluminó la ciudad con los cientos de luces de las calles y de los coches, ¡que maravilloso mundo!, inventaron su propia luz, en su caminar se topó con un mendigo que le dio una migajas de pan (que no quiso porque no tenía hambre y no sabía que se comían), a pesar de haber visto a pocos humanos de cerca (bueno, sólo dos y con éste tres) pudo percibir que este hombre tenía muchas carencias, lo notó en su ropa, su olor y su mirada, todo era asombroso e inquietante, así vago varios días.

En su recorrido por la ciudad trató de acercarse a los humanos cuanto pudo, incluso hizo algunas tesis de las conductas que fue detectando, y en pocos días ya podía distinguir en ellos la cólera,  la tristeza, la risa, el llanto, la paz o la ansiedad –era tan predecibles.

Después de un mes, Metagato se sentía muy afortunado de su aventura, consideró que ya contaba con suficiente información y que ya era tiempo de regresar, lo cual hizo con sólo oprimir un botón de su collar; solo unos momento y se encontró de vuelta en su laboratorio.   De pronto despertó, vio la hora y habían pasado cinco minutos desde la última vez que la había visto, revisó la fecha y era la misma que había visto hace cinco minutos; se quedo pensando; ¿qué pasa, fue un sueño? no, no, tengo las pruebas de mi viaje, voy a bajar las imágenes que guarde en mi memoria, lo intentó pero no había nada, sólo estática.  ¿Qué me paso, realmente lo soñé?, no, todo era real, estoy seguro, bueno casi seguro.

Metagato  = más allá del gato.

5 respuestas a Metagato

  1. dubriel dice:

    Hola, en el primer párrafo describes cómo es el lugar donde vive el metagato y en el segundo párrafo lo describes a él. Luego hace unos experimentos y describes el lugar en donde fue a caer. Me parece que cuando se describe en exceso se hacen pausas en el relato, lo que llega a cansar al lector porque éste ya quiere la acción.
    Saludos

  2. Fernanda dice:

    Está muy tierno tu cuento. Me gusta incluso para cuento infantil con ilustraciones bonitas y todo eso (Sor Juanas chibis invisibles por ejemplo), me imagino a niños leyendo los cuentos ilustrados de un gatito científico extraterrestre, perdido en este mundo y tratándo de entenderlo, claro, mientras Alf no se lo coma… (¿En Mermak comían gatos no?)

  3. nierikadeldesierto dice:

    Hola.

    ¿Quién escribió este texto?

    Me gustó mucho. Está muy bien ambientada. Es cierto que no hay mucha acción, pero creo que puede ser una buena introducción a más aventuras de metagato.
    Si me lo imagino en cuentos para niños como dice Fernanda.

    Sólo te aconsejo que revises algunos errores de puntuación y varios acentos que te faltan.

    Saludos,

    Ana

  4. magy25 dice:

    El Metagato, da para muchas otras aventuras. Me parece que esta muy detallado, sería bueno ser mas breve y poner un poco mas de acción. ES MUY BUENO

  5. Siguen mis comentarios breves…

    Hay que revisar algunos detalles de redacción en el texto, y también una cuestión de perspectiva: en algunos momentos el texto nos pone en el punto de vista del metagato, que no sabe muchas cosas del mundo, pero en otras nos da información que el metagato no podría saber de manera muy directa. Tal vez el texto sería más interesante si se quedara en el punto de vista del personaje y, por medio de sugerencias o insinuaciones, nos diera a entender dónde está y todo lo demás que sucede.

    En cualquier caso, la historia no sólo es entrañable sino que tiene un final atrayente.🙂

    Saludos…

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