Necesidad

 

Alisma

Decidió que su aroma no lo desviaría del rumbo. Caminó resuelto y, sin avisarle, un recuerdo con olor a sal le pegó en la determinación. Se imaginó llegando a donde ella estaba, sus manos palpitaron recordando la suavidad de sus bordes; sí, así era, deliciosa y persuasiva, lo incitaba a no llegar a su destino y casi siempre lo conseguía.

Hoy será diferente, pensó.

El sol se fundía formando una perfecta curva en el cielo enrojecido. Sus sentidos se enfocaron en ese paisaje tratando de ignorar la necesidad que iba trepando por sus entrañas hasta explotarle en el cerebro. Dio un paso lento,  juntó sus fuerzas, y consiguió dar otro. Diez veces lo logró, pero en la onceava, su marcha se detuvo. Casi sin pensarlo, sus pies giraron en sentido contrario a su voluntad.

Al pasar junto a un señalamiento de peligro, meneó la cabeza. Siguió avanzando. Abatido, cruzó la puerta del lugar en el que sabía la encontraría y tímidamente preguntó:

– Doña Chole, ¿no me da una de harina?

17 respuestas a Necesidad

  1. Alisma, me encanta como escribes. Tu ejercicio está de lujo, no hay un solo “pero”.

  2. Eduardo De la Rosa dice:

    No se si no entendí bien el ejercicio. ¿No tenía que ver la anécdota y la trama con algo relacionado a un padecimiento? Además tengo una pregunta para ver si ustedes me pueden ayudar. ¿Como se diferencía la anécdota de la trama? Gracias. Saludos.

    • Alisma dice:

      Uy, ¿me preguntas a mí? Pues yo lo que entendí era que tenías que tomar el cuento de Piñera en donde la anécdota es básicamente “Un hombre trata de vencer el insomnio y fracasa” y elaborar una historia en donde tú modificaras lo que querías que la persona tratara de vencer (lo que fuera, según yo, no necesariamente un padecimiento), en mi caso pues fue tratar de vencer un simple antojo.

      Pero esto fue lo que yo entendí, habría que preguntarle al profesor para ver si estamos en lo correcto o nos regresamos.

      Saludos😉

    • Alisma dice:

      Hola, de nuevo:

      Eduardo, ¡mira que me pusiste a investigar! En esta página encontré una definición más amplia de lo que es trama:

      http://es.wikipedia.org/wiki/Trama_(narratolog%C3%ADa)

      Y la anécdota, reproduciendo textualmente lo que decía el ejercicio, sería: ““Argumento o asunto de una obra”. La anécdota es el resumen que damos cuando, con prisa, se nos pide hablar de una novela, un cuento o una película, y este resumen puede describir la totalidad de la historia, pero no necesariamente lo dice todo.”

      Espero te sirva un poco (a mí me sirvió que preguntaras para investigar más),

      Saludos😉

  3. Eduardo De la Rosa dice:

    De verdad mis respetos por éste entusiasmo Alisma, ¡Mil Gracias!. En verdad estoy aprendiendo un chorro en este curso y sobretodo de las personas lindas como tú que les gusta compartir.

  4. Eduardo De la Rosa dice:

    Saludos !!!

  5. dubriel dice:

    Cuando por razones médicas prohiben comer algo, uno encuentra en todas partes lo prohibido. Es un martirio resistir la tentación.
    Muy buena narración, la única duda que tengo es el “no” de:
    ¿No me da una de harina?
    porque cuando lo leo en voz alta como que me frena el ritmo, no me hagas mucho caso, es duda.

    • Alisma dice:

      Gracias por la observación, lo tomaré en cuenta.

      Y sí, la tentación es algo terrible y resistirse a una tortillita de harina, es mucho, mucho peor…

      Saludos😉

  6. Hola a todos. Comienzo aquí con mi ronda de comentarios de estos nuevos ejercicios.

    Y respondo a la pregunta de Alisma y Eduardo: en la medida en que la tentación que se describe en el ejercicio es un padecer, es válido emplearla. Me gusta la forma en la que el texto llega a su remate, aunque la descripción del comienzo (donde se nos sugiere el estado mental del personaje, dado lo que está experimentando) se me hace un poco apresurada. Se podría jugar más con la angustia y los impulsos contradictorios del personaje, aunque lo básico se encuentra allí y (claro) había una restricción de extensión. Con esto quiero decir que (como se verá en el texto de la semana que está por comenzar) a veces lo que escribimos apunta a cosas que no esperamos, y en este caso parece pedir un poco más de extensión, cumplido ya el ejercicio.

    Entre paréntesis: Eduardo, si revisas el texto de esta semana encontrarás más cosas sobre la diferencia entre trama y anécdota. Recuerda que lo puedes encontrar en el sitio del Claustro: http://universidadclaustro.edu.mx/index.jsp, ingresando con tu nombre de usuario y contraseña para dicho sitio.

    Saludos a todos.

  7. Eduardo De la Rosa dice:

    Muchas Gracias Alberto y Alisma, ya me quedo muy claro el concepto de anécdota y trama. ¡Buen Domingo!

  8. nierikadeldesierto dice:

    Alisma:

    Me gustó muchísimo tu ejercicio. Sin duda una tentación aparentemente tan sencilla como la de una tortilla de harina, puede tener muchas posibilidades si está bien narrada. Y creo que tu texto, aunque breve (pero pues ese era el requisito), logra mostrar ese padecer.

    Respondiendo al comentario de Dubriel, en efecto en el final, en la pregunta de “¿No me da una de harina?”, el uso del “no” sobra en un español más formal. Pero cuando uno escucha hablar a la gente, es muy común que se diga por ejemplo: ¿no me da una limosnita?, ¿no me echas una manita?, ¿no me pasas esa escoba?, etc… Incluso a veces se usa un extra “si”, en las mismas situaciones, fíjate: ¿si me echas una mano por fa?, ¿si me da una limosnita?, ¿si me pasas eso?…
    Técnicamente no es correcto, pero en el lenguaje cotidiano, rara vez se usa un lenguaje propio y correcto.

    En el texto de Alisma, me parece que como se trata de una serie de pensamientos cotidianos, el hombre bien puede darse el lujo de decir: ¿no me da una de harina? (leelo con acento chilango, jajajaja; verás que fluye mejor tu lectura).
    En fin, ya me clavé. Saludos a ambos…

    Ana

    • Alisma dice:

      Ana, tú clávate el tiempo que quieras, por mí encantada de escuchar -leer- tus comentarios.

      Jajaja, justo así escuché -y juro que no estoy loca- hablar al hombre en mi cabeza; nunca lo había pensado como chilango exactamente, ji, pero la idea es ésa.

      Saludos😉

  9. ange1ica dice:

    Hola Alisma:
    Me gustó mucho tu texto, es muy divertido ver que un simple antojo nos pueda hacer “tambalear” y que terminemos diciendo: mañana si lo haré.

    En cuanto a la redacción y puntuación pues muy bien.

    Saludos

  10. lizzava dice:

    Hola Alisma:
    ¡Qué creativa! Lo único que yo recomendaría, y que no necesariamente es del sentir común, es usar una palabra alternativa a fundía… me suena un poco a cliché.

    Soy tu fan… jajajaja

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