El kasha fermentado

El dragón se comió la olla entera de kasha en una sola sentada, alabó al soldado por su fiel servicio y le ofreció empleo por otros tres años.

Pasaron los tres años, y el dragón no regresó, al principio el soldado no se preocupó pero al paso de los días empezó a llenarse de zozobra, y finalmente decidió ir a buscarlo. En un recipiente cilíndrico con tapón de corcho puso un poco de su Kasha y salió caminando sin pensar en los peligros que lo acechaban.

Caminó por un valle lleno de espinas y arbustos, y no encontró rastros de la presencia del dragón.

Con los pies heridos escaló una montaña muy alta y desde ahí divisó la parte norte del valle y descubrió que todas las plantas eran negras, desalentado por el panorama tomó un descanso y pensó, “no puedo regresar por el mismo camino porque mi viaje sería en balde, y si me adentro por el valle de las plantas negras seguramente que seré atacado por las fieras que ahí habitan”. Sintió hambre, tuvo deseos de comerse el Kasha que llevaba pero reaccionó y dijo, “No puedo hacerlo, tal vez el dragón lo necesita más que yo”. Tuvo una idea, tomó unas hojas de las plantas negras y las frotó contra su cuerpo y una vez que se tiño de negro caminó entre ellas, en el camino sintió morirse acosado por el hambre y la sed, pero se mantuvo firme para no tocar el Kasha. Había pasado un mes y a punto de morir, se dejó caer en un peñasco y desde ahí vio que terminaba el enorme bosque de plantas negras para dar lugar a una serie de colinas por donde corría un ancho río. Era imposible llegar hasta ahí, las fuerzas lo habían abandonado y ni aún así tomó el Kasha. Cuando estaba a punto de morir escucho un lamento que surgía de una pequeña hondonada, como pudo se arrastro hasta ella y descubrió a su amigo el dragón, quien estaba encadenado. “Soldado, creo que moriremos juntos”, exclamó al verlo. El soldado no dijo nada, sólo le dejó escurrir el Kasha en su enorme boca. Como si hubiera tomado un elíxir mágico el dragón desplegó sus alas y levantó el vuelo, liberándose de las cadenas y le dijo, “amigo soldado, lo que me has traído ha fermentado y se ha convertido en una bebida extraordinaria”.

El dragón agradecido cargó al soldado, lo llevó al rió y le convidó de la bebida maravillosa. Juntos regresaron a la casa del dragón.

9 respuestas a El kasha fermentado

  1. En lo personal, me gusta mucho como va desarrollandose el ejercicio. A este paso y con más tiempo terminaríamos por armar la novela del soldado y el dragón.

    Este “capítulo” me gustó mucho. Me queda la duda: En el cuento original, según entendí, cada una de las tres veces que se fue, el dragón, regresó puntualmente, de modo que aunque la historia está buena, contradice un poco lo narrado en el cuento original, donde se infiere que el soldado estuvo disciplinadamente cuidando el fuego que le había sido encargado (Hasta el tercer viaje en que tuvo la puntada de probar el caldo de sargento). Me gustó que, como buen ruso, el dragón se activara con el chupecín fermentado.

    En todo caso y si se admite el coto, el final está a todo dar para comercial de red bull.

  2. dubriel dice:

    y me atrevo a cambiar el título por:
    ¿Quién se tomó mi Kasha?

    Perdón pero no me aguanto la risa.

  3. Alisma dice:

    Hola, Dubriel:

    Tu ejercicio me gustó mucho. Lo único que yo haría -en mi muy humilde opinión- sería releer algunas de las partes para tratar de sustituir comas por puntos y seguido, pienso que de esta forma las ideas adquirirían un mayor peso e impacto. Lo mismo pasa con algunos enunciados que tienes unidos por “y”.

    Saludos.

    P.d. Estoy de acuerdo con Fernanda, este ejercicio de “fill in the blanks” está quedando muy padre.

  4. lizzava dice:

    Dubriel. Estoy de acuerdo con Alisma en que es importante que revises la redacción para asegurarte que las comas y puntos están donde quieres que estén.
    Me gustó mucho la narración, está súper creativa,sólo que siento un poco flojo el final, sólo los dos últimos renglones porque están muy telegráficos.

  5. nierikadeldesierto dice:

    Hola Dubriel.
    Me gusta mucho la idea de las plantas negras, le da un ambiente muy padre al cuento. Yo sólo agregaría algunos acentos al pasado de algunos verbos en la recta final del cuento (escuchÓ, arrastrÓ).
    Lo demás me pareció muy bueno.

  6. Eduardo De la Rosa dice:

    jaja, yo también me estoy riendo con el comentario de Fernanda (buena puntada) !! La trama me gustó pero yo tambíen coincido en que el final esta un poco flojo. A mi en lo personal me gustan los finales impactantes y este me parece un poco trivial y predecible.

  7. dubriel dice:

    Gracias fernandasiempre, Alisma, Lizzava, nierikadeldesierto y Eduardo por sus comentarios.
    Ya estoy trabajando tomando en cuenta sus sugerencias.

  8. Hola a todos. Sigue mi propia ronda de comentarios…

    Este texto de Dubriel tiene un poco más de problemas con la puntuación que los anteriores; es importante recordar que la puntuación tiene dos propósitos: 1) sirve para aproximarse, aunque sea un poco, a la entonación natural del habla, de manera que se entiendan matices e intenciones más allá del significado individual de las palabras y las frases (por ejemplo, no es lo mismo “Estás bien” que “¿Estás bien?”), y 2) sirve para ordenar lógicamente las frases. Basta a veces con leer en voz alta para darse cuenta de cuándo la intención del texto no queda exactamente como estaba prevista.

    Sobre la historia, efectivamente estamos empezando (parece) a esbozar, si no una novela, una versión bastante más extensa y detallada de “La camisa mágica”… Me parece interesante que aquí el soldado es quien se ve más beneficiado de los nuevos detalles de caracterización, porque se ve como un amigo fiel, valiente y desinteresado. Creo que el final está un poco apresurado (es decir, su velocidad es mayor que la del resto) pero esto no me parece mal: si fuera a integrarse en la historia (o mejor aún, en una versión de la historia con este mismo ritmo y atención a los detalles), el regreso a casa sería una pausa muy natural. Recuérdenme que toque el tema de la elipsis más adelante.

    Saludos y seguimos.

  9. caskabel dice:

    Hola Dubriel,
    Creo que de todas las versiones en esta sobresale la bondad de los personajes. El soldado es un amigo fiel, cosa que no va en contra de lo que vimos en la caracterización de la historia ¨original¨. Y el dragón le corresponde en iguales términos. El opositor en este caso parece ser la naturaleza, el tiempo, en fin, todos elementos externos a estos amigables personajes. Me gustaron mucho los diálogos, fueron muy acordes con la narración ¨original¨.
    Saludos,
    Alejandra.

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